(Secretaria de Innovación y Nuevas Tecnologías del PSOE y Diputada Autonómica del PSRM-PSOE)
La salida a esta crisis compleja no es simple ni puede ser cortoplacista y para ello es imprescindible saber dónde estamos. Si realmente la solución fuera la única que ofrece el PP: el «adelanto electoral», Portugal, que ha pasado de tener un gobierno socialista a otro conservador, no tendría el bono portugués cotizando a niveles de bono basura.
La desconfianza de los mercados hacia la sostenibilidad de la deuda pública griega ha generado un efecto de arrastre generalizado en Europa provocando una subida de la prima de riesgo que no responde a fundamentos económicos. No en el caso de España. Nuestra deuda pública está 20 puntos por debajo que la media europea (no rebasa el 70% del PIB), mientras que la italiana supera el 120% de su PIB. El reto de la economía española poco tiene que ver con la deuda pública, y sí con el elevado endeudamiento privado (familias y empresas), producto de la burbuja inmobiliaria. La deuda de las familias se ha reducido en 2010 quedando en el 84,9% del PIB frente al 86% en 2009.
Hay que conocer de dónde viene nuestra situación, los problemas que tenemos, para poder abordarlos con seriedad. Hay que tener un proyecto de país que no le he escuchado a Rajoy, más allá de que pretende recuperar el modelo de 1996, origen de los males y no de las soluciones que exige la economía española: especulación y desregulación. Eso es lo que nos expuso Rubalcaba en su discurso de proclamación como candidato del PSOE a las elecciones generales: un gran proyecto de país con las ideas bien claras (se puede ver en www.rubalcaba.net).
Rubalcaba marcó los ejes a seguir y muchas claves interesantes del cómo: lo urgente, el empleo; lo importante, la nueva economía; lo nuestro, lo social y la igualdad de oportunidades; y lo que nos piden los ciudadanos, más y mejor democracia. Nuestro candidato tiene la solvencia, experiencia y voluntad política necesaria para abordar estos cuatro ejes bajo esta premisa: escuchar, hacer, explicar. Vamos a ser ambiciosos en las aspiraciones y realistas en las propuestas, como él dijo: «no podemos prometer aquello que no podamos cumplir». Un proyecto lleno de innovación, nuevos yacimientos de empleo, de educación, formación y emprendimiento, de compromiso con la sanidad pública y gratuita y el estado de bienestar. En definitiva lleno de futuro para nuestro país y de nuevas oportunidades.
Mucha gente se pregunta por qué ahora y es fácilmente comprensible con las turbulencias que hemos vivido: no es lo mismo lo que hace un capitán con el barco cuando hay tormenta que después. Rubalcaba sabe lo que hay que hacer en estos momentos de salida de la crisis, después de mucho esfuerzo hay motivos para tener esperanza en el futuro de nuestro país con más democracia, más política y más Europa. Está en nuestras manos que suceda.