(Secretaria de Innovación y Nuevas Tecnologías del PSOE y Diputada Autonómica del PSRM-PSOE)
Algunas ideas para la reflexión:
1. Transparencia y Participación. Una de las vías claras. Necesitamos más transparencia y más participación en la forma de ejercer la política, desde lo público y también en los partidos. El Gobierno de España ha ratificado su intención de presentar la Ley de Transparencia e Información Pública que tiene comprometida; desde el Congreso y el Senado se han aprobado medidas en esa dirección, entre otras, la publicación de actividades y bienes de Diputados y Senadores o eliminar el complemento de pensiones. Pasos importantes.
Eso sí, seamos rigurosos en el análisis, no puede ser lo mismo los políticos que, como en la candidatura socialista, publicamos todos nuestros bienes durante la campaña en la RED que los políticos, como los del PP, que dieron a esta iniciativa la callada por respuesta. Es significativo que todos los partidos menos el PP hayamos firmado el Pacto por la Transparencia y Buen Gobierno en la Región de Murcia que se puede consultar por Internet.
2. Pluralidad informativa. Una democracia sana y de calidad implica el derecho ciudadano del acceso a toda la información. No es lo mismo tener medios públicos plurales que medios que engañen a la ciudadanía con el dinero de todos. Como no es lo mismo responder que negarse a las preguntas de los medios en las ruedas de prensa; hacer debates o no, etc..
3. Intolerancia con la corrupción. Es uno de los factores que más desilusiona a una parte de la población con la política. Los socialistas murcianos hemos sido implacables contra la corrupción, ahí están las hemerotecas. Tampoco en esto somos iguales. El Informe de la Democracia (IDE) 2011 del Laboratorio de la Fundación Alternativas muestra que la desconfianza nace y se alimenta de la corrupción; los estudios más recientes asocian la corrupción a bajos niveles de eficacia de los Gobiernos, a malas burocracias y a Estados de derecho débiles.
Son algunas ideas en las que avanzar, pero la cuestión es que estando convencida de que no somos lo mismo y de que estos puntos son clave para los que creemos en una democracia más avanzada, hay muchos más problemas de fondo: las injusticias de un mundo globalizado y sin control político, una Europa gobernada por la derecha y unas reglas difíciles de cambiar pero no imposible. Lo que hace falta es precisamente más política, más izquierda. Con nuestra desilusión ganan otros, la política no es precisamente el problema, tiene que ser la solución.
A las pruebas me remito cuando digo que estas ideas no son la clave para ganar elecciones, debemos tener presente que en ayuntamientos con gran transparencia se han perdido, que listas con presuntos corruptos han ganado en otros lugares… No pongo en cuestión lo que expongo porque lo hago con convicción, pero sí creo que trabajar en una ciudadanía crítica, con la unión de los que pensamos así es fundamental. Por eso creo que parte de la solución es que la indignación se convierta en compromiso, que esa desilusión se convierta en esperanza.
Comienza una nueva legislatura, practiquemos el gobierno abierto y hagamos que la política de más poder a la ciudadanía.