No se entiende que Valcárcel reconozca ahora que es posible funcionar con dos Consejerías menos y con muchos menos chiringuitos financieros. Pues si es así, ¿Por qué no los ha reducido en estos últimos cuatro años? ¿Necesita volver a ganar las elecciones para ahorrar? El presidente está perdiendo su credibilidad y lo que es peor demuestra una grave falta de previsión, de ideas para reorientar la economía y también que ha gestionado los recursos públicos a bandazos.
Creó hace dos años la Consejería de Justicia, sin competencias y ha mantenido hasta 100 chiringuitos financieros. No es de extrañar que a estas alturas ya nadie se crea el cuento de que los va a suprimir, lo vienen diciendo y en dos años no lo han hecho, de lo que se deduce que es una mentira más.
En cuanto a la televisión autonómica parece una casualidad, que el ahorro pretendan hacerlo en un porcentaje sobre lo gastado en 2009, justamente el año en que el gasto en el ente público fue mayor, por lo que no vemos el ahorro por ningún lado.
Lo cierto es que Valcárcel y su gobierno no se han administrado bien y han gastado por encima de nuestras posibilidades. El resultado es una deuda astronómica de más de 2.000 millones de euros a los proveedores, lo que puede poner en peligro hasta 50.000 empleos en la Región y puede interpretarse como que debe de media 3.000 euros a cada familia murciana.
Este es el verdadero drama del descontrol y el despilfarro de estos años, de la 'chequera para todos' de Valcárcel, que nos ha convertido en una de las Comunidades más morosas de toda España.
Hasta ahora el Partido Popular se ha escudado en una supuesta marginación del Gobierno de España en el tema de la autorización de la deuda pública, pero ha quedado al descubierto porque precisamente comunidades como Extremadura o Andalucía, ambas gobernadas por el PSOE, no lo han conseguido. Además de manipular y mentir a sabiendas, han utilizado un asunto técnico y de lealtad entre dos administraciones como un asunto electoral.
Ante un panorama semejante, sólo una persona nueva sin rémoras, como es Begoña García Retegui, que ha hecho público su patrimonio y que se ha comprometido a no permanecer más de ocho años en el cargo, puede lograr la confianza de los murcianos y murcianas.
De ustedes depende.